El disprosio y el terbio son dos de los elementos llamados "tierras raras" usados en tecnologías tanto verdes como militares. Estos raros y preciosos elementos son mayormente encontrados en China, quien actualmente aporta el 99 por ciento de la producción de estos dos elementos.
Intentando limitar su uso y aplicaciones fuera de China, el gobierno esta ahora considerando limitar su producción y exportación, con el fin de asegurar que China tenga el abasto para sus propias necesidades tecnológicas y económicas. Esto, espera el gobierno, forzará a los fabricantes a abrir plantas de producción en China.
Durante los últimos tres años, China ha reducido el monto de ETR que puede ser exportado. Esta política está causando alarma en los países europeos así como en Estados Unidos y muchas corporaciones multinacionales aún cuando tienen plantas en China. Las multinacionales ven el problema como una limitante a sus proyectos ya que ellos tendrían también que cumplir la política que limita las exportaciones de estos materiales después de ser procesados en China.
Durante los últimos tres años, China ha reducido el monto de ETR que puede ser exportado. Esta política está causando alarma en los países europeos así como en Estados Unidos y muchas corporaciones multinacionales aún cuando tienen plantas en China. Las multinacionales ven el problema como una limitante a sus proyectos ya que ellos tendrían también que cumplir la política que limita las exportaciones de estos materiales después de ser procesados en China.
Para extender su control sobre la producción de estos elementos, China ha tratado de adquirir los derechos de explotación de una mina de ETR en Australia, y está el día de hoy esperando una resolución por parte de los reguladores australianos sobre si el acuerdo será aprobado.
El costo de estos materiales varía, con el terbio llegando alrededor de los US$300/Kg, y el disprosio US$110/kg. Otros elementos raros como el neodimio se vende por mucho menos que eso.
El ministro chino de industria y tecnologías de la información ha esbozado un plan de seis años para la producción de tierras raras y lo envió al Consejo Estatal. Algunos pocos detalles del plan han sido filtrados, pero parece sugerir restricciones más fuertes a las exportaciones, y estrictos frenos a las minas dañinas para el ambiente.
Oficiales de Beijing están forzando a los fabricantes globales a mover sus fábricas a China, mediante la limitación de la disponibilidad de tierras raras fuera de China. "El uso de tierras raras en China será incrementalmente más grande que las exportaciones," dijo Zhang Peichen, director adjunto del Instituto Baotou de Investigación de Tierras Raras ligado al gobierno.
La extracción de estos materiales son también causa de preocupación para los países occidentales. Los métodos empleados por China pueden causar serio daño ambiental para las comunidades locales. Una de las razones de que China aporte 93% de todos los ETR (99% de los más preciosos) es que es el único país dispuesto a pagar el costo ambiental de su extracción.
Con dos minas australianas abriéndose con una producción combinada equivalente a un cuarto de la generación global, los países occidentales creyeron que el control de China sobre los materiales se iría liberando poco a poco. Sin embargo, siguiendo la crisis financiera, las dos compañías con intereses en esas minas -Lynas Corporation y Arafura Resources - se quedaron sin dinero el pasado invierno y no tuvieron otra opción que buscar financiamiento en China.
Un sola mina en Mongolia produce la mitad de las tierras raras del mundo. Mucho del resto, particularmente algunos de los más raros elementos más necesarios para productos desde turbinas eólicas y autos Prius, vienen de pequeñas minas frecuentemente sin licencia, en el sur de China.
El disprosio, terbio y neodimio son considerados vitales para la producción de tecnologías de energía verde, incluyendo magnetos ligeros de alta dureza usados en las turbinas eólicas. El Prius de Toyota, el vehículo híbrido líder en ventas, consume entre 2 y
China está manufacturando cada vez más motores eléctricos de alto desempeño y magnetos. "La gente que está haciendo estos productos fuera de China están en gran desventaja, y eso se debe a que más y más de los fabricantes se están mudando a China," dijo al New York Times Dudley Kingsnorth, un consultor cuyas compilaciones sobre extracción y comercio de tierras raras son los índices de referencia de la industria.

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